EL IDEALISMO

Por
Mario Góngora H.

Sin ideales es imposible que el ser humano progrese, y es lo que cada uno traemos dentro, lo que hace de muestro mundo un paraíso o un infierno.

Las esperanzas y los ideales de las personas tienen su origen en lo que cada quien aspira, y así, de lo que uno cree y cómo lo cree, depende lo que la persona pueda lograr, por eso el optimismo tiene una visión y un alcance inmenso. Creo que la mayoría hemos sentido como la desesperanza afecta nuestra mente y hasta nuestro cuerpo, ya sin mencionar nuestra ausencia de logros. No tener ideales y esperanzas, en realidad nos enferma.

El idealismo ha hecho más por la felicidad de las personas, que lo que la simple lógica puede lograr. Lo ideal, podríamos decir, produce lo real.

La mente y el corazón son los que más valor le pueden dar a nuestros ideales. Cada sueño del soñador debe madurar en un esfuerzo para volverlo realidad.

Existen varias definiciones filosóficas de “idealismo”, pero en la vida práctica y para los simples mortales, no es otra cosa que el deseo y la intención de volver real lo que creemos que ha de mejorar el mundo en que vivimos, ya sea para uno mismo o para los demás, pues los ideales le dan vida a todas las causas desinteresadas, a pesar de que rara vez podemos ver totalmente realizadas nuestras mas codiciadas espectativas.

¿Qué sería de la vida del hombre si no tiene ideales? Cuando dejamos de tener esperanzas, sueños, aspiraciones y motivaciones, nos convertimos en simples animales, habiendo abandonado toda lucha honrada por la vida. Si alguien ya no quiere trabajar para disfrutar de la vida, en realidad tendrá que trabajar mucho para lograr tener lo suficiente para luego ya no trabajar.

En el mundo, no es posible que solamente sea verdad la crudeza de lo material, como lo afirman las izquierdas universales, pues detrás de la materia se encuentra el espíritu que no es una simple función de un cuerpo humano, sino algo tan especial que subsiste por sí mismo. Las mejores de las experiencias humanas no caben en el ámbito científico que representa solo una parte de la verdad en el mundo, aunque quizá algunos lo quisieran explicar en esos términos, como el amor, la poesía la música y el arte.

Sin idealismo pocas cosas que valen la pena existirían en el mundo, así como sin sentimientos, no habría grandeza de carácter. El idealismo y el entusiasmo son parte de la misma familia, y sin ellos, no habría genios, ni grandes músicos, ni grandes pintores, ni grandes profesionistas.

El idealismo es la expresión del contenido de nuestra conciencia y para mantenerlo equilibrado no debemos tener exceso de fe, pues eso nos genera decepción, ni tampoco falta de ella, pues nos traería desesperación.