Vencer

Por
Mario Góngora H.

Para vencer todo aquello que nos puede causar algún daño, crear oportunidades, desarrollar el carácter y cumplir con nuestro proyecto de vida, es necesario conocer el significado del dominio sobre sí mismo, sobre cómo vivir con una absoluta y férrea autodisciplina.

La autodisciplina es necesaria para tener dominio sobre nosotros mismos, tener paciencia y aprender a esperar. La impaciencia nos muestra debilidad de carácter. La mejor muestra de paciencia la tenemos en la misma naturaleza con los frutos que produce. Aprendamos algo de ella.

Por definición autodisciplina significa la disciplina que una persona o los miembros de un grupo se imponen voluntariamente a sí mismos sin ningún control exterior.”En algunas actividades es tan importante la capacidad de autodisciplina como la inteligencia” Es hacer lo que tenemos que hacer, a la hora que sea necesario, haga calor, frío o llueva y sin importar la hora.

En esta vida solo hay dos precios que pagar: el precio de la disciplina o el precio del arrepentimiento.

El autor Juan Celis dice: “La autodisciplina es una herramienta transversal a todo lo que hemos hablado hasta ahora, es una que facilita los procesos de motivación y persistencia y que por tanto permite lograr el éxito en cualquier emprendimiento, prácticamente en piloto automático”.

Si de pronto nos ataca un episodio de inclinación por la pereza, y nos dedicamos a trabajar, o si gustando de bebidas alcohólicas nos abstenemos de probarlas, ciertamente que es bueno, pero esto no significa el dominio completo sobre nosotros mismos. Aparte de vicio de la pereza, por ejemplo existe otro, y ese es el vicio del trabajo en exceso: trabajar día y noche en perjuicio de nuestra salud y teniendo que descuidar a nuestra familia, significa la destrucción de nuestra personalidad, de nuestro cuerpo, de nuestro hogar; todo esto, base de nuestra felicidad. Y este vicio nace muchas veces del deseo inmoderado de riqueza, de poder y honores. Debiéramos considerar cuan poco valen estos en comparación con lo que estamos sacrificando. El exceso de trabajo resulta en algo negativo y debemos moderarnos.

La autodisciplina, en ciertas ocasiones se convierte en motivación, cuando uno utiliza la razón para determinar el mejor curso de acción que se opone a los deseos propios. Lo mejor es cuando las motivaciones están alineadas con nuestros objetivos: hacer lo que uno sabe qué es lo mejor, y hacerlo con mucho gusto.

Por el contrario, cuando uno hace lo que no quiere hacer pero debe hacerlo, oponiéndose a las motivaciones propias, requiere forzosamente de autodisciplina.

Autodisciplina es la formación y vigilancia de uno mismo para llevar a cabo una mejora personal, de la familia y de nuestro trabajo.