IMAGINACIÓN E INICIATIVA
Por
Mario Góngora H.
Quizá el país necesite repensar la educación y concluir que lo más importante no es tanto el saber, sino el desarrollo de la imaginación y la iniciativa. Más importante que resolver problemas, es a capacidad para encontrar problemas por resolver. Percibir todo aquello que hay que hacer y desarrollar, y no lo que ya ha sido hecho.
La mayoría de los avances tecnológicos los tenemos gracias a personas capaces de utilizar su imaginación. Ellos han sido los verdaderos maestros de la humanidad. Encontraron los medios para que seamos en ese aspecto, lo que ahora somos y tenemos.
La iniciativa y la imaginación consisten en hacer lo que debemos hacer según nuestro espíritu sin que nadie nos lo diga u ordene. Es la capacidad de ver y hacer las cosas antes que los demás. Se trata de una investigación, de una curiosidad completa, así como de un trabajo incesante. Es hacerle caso a la fe y a la intuición, así como la confianza en nuestros proyectos y juicios.
La imaginación y la iniciativa, son parte del valor que hacen al hombre eficiente y productivo. Son, hasta cierto punto, no solo cualidades mentales sino también espirituales.
No es nada especial; ni los inversionistas, ni el capital son los que crean las grandes oportunidades de la vida, sino el individuo que piensa e inicia algo diferente; es el que piensa y aprovecha cada momento y cada oportunidad para desarrollar su capacidad
La realidad es que todo ser humano podemos hacer prácticamente todo bien, si las circunstancias de la vida nos llevan a ese punto. Muchas veces desperdiciamos la energía espiritual.
Necesitamos no solamente hacer las cosas bien, sino mejor que los demás, y hacerlas antes de que nos sean solicitadas. Haciendo las cosas bien, los demás nos seguirán. La imaginación nos permite asomarnos hacia una visión más amplia de lo que está por venir y ser parte de este avance. Podemos ser el sonido y no el eco de lo que imaginemos.
A casi todo el mundo le gusta convertirse en seguidor. Muchos necesitan quién piense por ellos, que se les motive a la acción. Alguien a quién echarle la culpa si algo sale mal, pero si salen bien las cosas, ser partícipes del éxito.
Sí es importante saber dónde estamos, pero todavía es mejor saber a dónde nos dirigimos. Para llegar a dónde queremos llegar, muchas veces tendremos que ir contra la corriente, contra el viento, pero nunca debemos dejar el timón y someternos al capricho de los elementos….ni de los envidiosos.
Caer en el conformismo y en la rutina es empobrecer nuestra vida, nuestro futuro.
