ABRIRNOS PASO

ABRIRNOS PASO

Po: Mario Góngora H.

Salir adelante a pesar de los obstáculos; avanzar ante toda adversidad puede ser una de las formas de describir eso de “abrirnos paso”.

No es fácil abrirnos paso, pues para hacerlo es imprescindible tener ideales, tener sueños y objetivos claros que nos motiven a la acción. Si queremos hacer algo en serio, lo podemos hacer, no importa ni su tamaño ni su grado de dificultad, pero existe un elemento clave, básico para lograrlo: se trata de sentirnos felices y motivados para querer hacer y lograr aquello.

El caso del hombre es quizá similar al de las mariposas y de las aves,  que no intentarían volar si no tuvieran alas o si tuvieran que pedir permiso para hacerlo. El ser humano no intentaría hacer cosas nuevas si no tuviera espíritu, y tampoco tiene que pedirle permiso a nadie para salir adelante.

El ánimo es algo muy fácil de perder. Nunca lo permitamos. No nos dejemos sugestionar o convencer por los que nos aseguran que no podemos hacer o lograr algo, aunque parezca imposible, porque en realidad no sabemos qué es imposible. Cuando intentamos “lo imposible”, lo más seguro que lo que hacemos lo haremos lo mejor posible.

El universo aceptará nuestros esfuerzos, así como un canario emite dulces notas al cantar, o un rosal produce bellas y perfumadas flores.

La mente humana debe ser como los árboles frutales, tiene que dar sus frutos, exista o no quien los recoja. Si sentimos deseos de dedicarnos a cualquier cosa como escribir, pintar o cualquiera carrera artística, podemos intentarlo a solas. Si tenemos talento y cualidades, formaremos nuestro auditorio sin necesidad de esfuerzos, ni de estar presentes en primera fila en cada foto.

Existen revistas y páginas en Internet que se niegan a publicar escritos y opiniones de personas “porque no son conocidas”. Cualquier medio de comunicación no sobresale o no se caracteriza solamente por lo que publica, sino también por lo que deja de publicar.

Abrirnos paso significa también, seguir nuestra vocación, aunque tengamos que ganarnos el  pan de cada día trabajando en cualquier otra cosa. Todos, con suficiente perseverancia, veremos realizados nuestros sueños tarde o temprano.

Por ejemplo, el que escribe, debe hacerlo por encontrar placer en ello. Es como un recreo mental. No importa si lo que escribimos sea publicado o no. Es importante seguir con nuestra inclinación sin pensar cuánto dinero ganaremos por ello, sino simplemente pensando en cuánta felicidad derivamos de expresar nuestros sentimientos o transmitir nuestros conocimientos y experiencias.

Alguien mencionó hace algún tiempo que para escribir y ser reconocido en ello, debemos hacerlo con lo que sepamos de corazón, lo que hayamos vivido, lo que hayamos aprendido por experiencia. Solo así nos abriremos paso, apreciando nosotros mismos lo que hacemos.