Por
Mario Góngora H.
Si bien la naturaleza humana es la misma, con el paso del tiempo se divide en tipos diferentes de carácter, tan diferentes uno del otro que de hecho marcan un límite natural contra los intentos por estandarizar a la humanidad como pretende en estos tiempos el “socialismo del siglo XXI”. La naturaleza de algunos llega a ser diametralmente opuesta a la de otros.
Las aptitudes del ser humano son marcadas muy claramente, por lo que es imposible darle a cada quien, de acuerdo a sus necesidades, a desigualdad de capacidades.. Algunos hacen mejor su trabajo por medio de la palabra. Saben escribir y hablar adecuadamente poniendo la palabra correcta donde se necesita y en su respectivo lugar. Otros son diestros en cuestiones mecánicas. Son capaces de diseñar, armar y desarmar una máquina sin problemas. Otros más tienen aptitudes para el arte creativo, para la música, la danza, la pintura. Muchos más son excelentes para la organización, y la estrategia; y así, otros para la medicina, la astronomía, la arqueología, la paleontología, la física o la química.
Las características de las personas son tan variadas como personas existimos en el mundo. Y las manifestaciones que exhibe el ser humano son claras. Mientras un hombre puede ser modesto, otro puede ser reconocido por su codicia, su ambición o su soberbia. En otros por lo extrovertido y en otros mas por lo introvertido.
La personalidad nos define como individuos. Si es en el arte, hace nuestra obra grande. En la literatura, hace nuestros escritos dignos de leerse. En los negocios nos da las utilidades deseadas. La personalidad es el secreto de la popularidad de muchos.
Así como en una construcción una piedra descansa sobre la otra, en nuestra vida cada acción descansa sobre otra más hasta formar nuestra personalidad, aquella que morirá con nosotros, o la que seguirá viviendo después de nuestra partida. Lo que hacemos o dejamos de hacer, es prueba de lo que somos.
Una definición de personalidad nos dice que “puede sintetizarse como el conjunto de características o patrón de sentimientos y pensamientos ligados al comportamiento, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos y la conducta de cada individuo, que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones distinguiendo a un individuo de cualquier otro haciéndolo diferente a los demás. La personalidad persiste en el comportamiento de las personas congruentes a través del tiempo, aun en distintas situaciones o momentos, otorgando algo único a cada individuo que lo caracteriza como independiente y diferente”
Todo hombre normal puede cambiar su personalidad, independientemente de sus disposiciones genéticas, si tiene suficiente voluntad para intentarlo, porque a fuerza de la repetición, organiza sus redes neuronales para nuevas funciones. Podemos cambiar paso a paso el carácter, a través del conocimiento, la imaginación, el entusiasmo y la tenacidad.
