CÓMO VER LAS COSAS

Por
Mario Góngora H.

Aunque no falta algún gurú que diga que no es conveniente pensar positivamente, lo que más le conviene al ser humano es pensar y hablar de salud, de progreso y de éxito y no de miseria, ni de enfermedades ni de proyectos que fracasaron, pues el optimismo no solo es un elemento del éxito, sino algo esencial para realizar toda empresa y proyecto importante. Es un factor vital, necesario e imprescindible en la existencia de todo ser humano.

Si no pudiéramos asociar nuestra habilidad y nuestra capacidad con el optimismo, seguramente que nunca seríamos capaces de iniciar alguna cosa importante. La mejor ciencia, se dice, es tener la habilidad de poder sacar el sol y la alegría aún durante días tristes y nublados.

El mundo evoluciona y progresa. Cada día vemos más escuelas de pensamiento en muchas de las áreas de la vida. Cada día encontramos nuevos métodos de experimentar con la vida, y con la misma conciencia. Y de éstos, al llegarles su turno de ponerse a prueba, algunos serán desechados, suplantados o reemplazados por otros. Lo que puede ser un principio o una idea radical e imposible en este momento, bien se le podrá llamar antigua y conservadora en un futuro cercano. Y todo esto se puede convertir en un problema cuando algunos que se creen poseedores del conocimiento y de la verdad siguen anclados a viejos procedimientos y viejos conocimientos ya obsoletos.

No hay que dudarlo. A pesar de nuestros gobiernos, el presente es una enorme esperanza de que vamos hacia arriba. La raza humana va lentamente, pero constantemente aprendiendo que somos miembros de la misma familia y que todos seríamos más felices y tendríamos mayor progreso si todos cooperáramos entre sí. Si pudiéramos en conjunto estar más agradecidos por lo que recibimos, nos sorprenderíamos al encontrar que recibiríamos aún más.

Aunque en el presente percibamos que las cosas no van muy bien, necesitamos ver y sentir el porvenir con alegría, construyendo fuertes estructuras mentales para que no se derrumben, grabando en ellas imágenes que no puedan ser borradas.

Es una verdad innegable que nadie podrá realizar empresas extraordinarias ni no tiene una mentalidad entusiasta. Es interesante notar que normalmente no son las cosas ya probadas las que nos traen más inspiración, sino aquellas que pensamos que pueden ser factibles. Nos anima más un buen proyecto todavía desconocido en muchos de sus aspectos que las pequeñas certidumbres. Pero la fe en lo que pensamos hacer no es algo pasivo. No se trata de desear o pedir para esperar los resultados. Se trata de entregarnos a la acción con una entrega y pasión absoluta.

ima más un buen proyecto todavía desconocido en muchos de sus aspectos que las pequeñas certidumbres. Pero la fe en lo que pensamos hacer no es algo pasivo. No se trata de desear o pedir para esperar los resultados. Se trata de entregarnos a la acción con una entrega y pasión absoluta.

A pesar de que el hombre vive inmerso en el materialismo, en el interior es un idealista. Pone todas sus fuerzas en dominar y adquirir lo material, pero la vida solo logra encontrarla en sus ideales en sus emociones y sobre todo en seguir sus convicciones.