Por
Mario Góngora H.
“La cooperación consiste en el trabajo en común llevado a cabo por parte de un grupo de personas o entidades mayores hacia un objetivo compartido.”
Es probable que una de las razones por la que nuestro país no progrese, sea la ausencia de cooperación, pues esta consiste en tener una causa común y adoptar o aceptar los métodos de los demás, a pesar de que ellos no acepten los nuestros. El que más coopera es el mejor de todos, pues encuentra gusto en hacer las cosas según las ideas de otros.
No cabe duda que la cooperación es lo más básico para el éxito tanto en la promoción así como en la materialización de las ideas, ya sea en la casa, en los negocios, en los deportes o en otro lado.
Si nos ponemos a pensar, podemos concluir que si no fuera por la cooperación, nuestra vida sería muy difícil e inferior a la que gozamos actualmente.
Todo lo que comemos, bebemos o utilizamos, así como todo aquello que ha perfeccionado los medios de hacer nuestros trabajos más fáciles, es el resultado de la aplicación consciente o inconsciente del principio de cooperación. En ésta, está la solución de las mayores dificultades que se nos presentan en el mundo.
La claridad de pensamiento, de la percepción y la inteligencia solo pueden adquirirse por el mutuo intercambio de ideas que hacen que nuestras decisiones sean más concretas, porque cuando muchos trabajan con un fin común, la suma de sus esfuerzos es normalmente mayor en cuanto a resultados prácticos, que la suma total del esfuerzo individual de todos ellos, pero sin un fin determinado.
Los seres humanos debemos trabajar no solo como individuos aislados, sino debemos cooperar con nuestros compañeros, esto es, trabajar juntos, agrupados.
En el socialismo como es visualizado actualmente por sus dirigentes, los patrones y los empleados están lejos de entenderse y la causa no es otra que la falta de cooperación. Aquellos tiranizaron a éstos por algún tiempo, y ahora, éstos están tiranizado a aquellos y destruyendo las fuentes de su propio sustento. El socialismo tradicional pretende la igualdad de la pobreza, más no de la riqueza.
Quizá pudiéramos definir la cooperación como la acción individual en la que podemos ofrecer ideas y soluciones; el interesarse por las aportaciones de otros, estando dispuestos a trabajar en equipo aún si todo aquello no fue nuestra idea.
Es esencial, si hablamos de una verdadera cooperación, que exista lealtad entre todos, estando dispuestos a reconciliar diferencias. Es difícil pensar en algo que valga la pena, que se haya hecho en el mundo, sin la cooperación.
