ABUNDANCIA

ABUNDANCIA

Por

Mario Góngora H.

Aunque  no siempre, la abundancia atrofia el entusiasmo, la inventiva y diluye o borra nuestros esfuerzos. El gato deja de perseguir a los ratones como  cuando tenía hambre, en cuanto se le da suficiente alimento, y si los atrapa es solo por su instinto felino. Y algo parecido nos sucede a los seres humanos. Con algunas excepciones, trabajamos duro solamente cuando nos vemos precisados a hacerlo. Creo que en alguna ocasión mencioné algo similar a que existe una relación directa entre la ausencia de inteligencia y una enorme codicia.

Tener lo que queremos o deseamos es ser ricos; ser capaces de pasar la vida sin lo que deseamos es ser verdaderamente poderosos.

Es muy gratificante aprender a estar  contentos con lo que tenemos, sin embargo es muy razonable contar con una ambición que no desemboque  en codicia.

En el progreso de la humanidad quizá algún día podamos ver que no tengamos que depender de nuestros lujos para ser felices. El carácter de la humanidad se enriquecerá tanto  en el desarrollo ascendente del mundo que lo nos rodee, sin importar cuán costoso sea, solo formará una pequeña porción de los cimientos de nuestra vida.

Es muy humano hasta ahora el desear más entre más tenemos. La persona que más trajes tiene es la que se desvela pensando en qué se pondrá mañana. El que tiene lleno el refrigerador se preocupa por lo que comerá el día siguiente.

Llevemos siempre nuestras riquezas en nuestro interior, las que podremos conservar aun cuando perdamos lo material que hayamos poseído. Carguemos nuestro espíritu de esperanza y de fe.

Nadar o vivir en la abundancia normalmente se define como disfrutar de un gran bienestar económico y los diccionarios hablan de Abundancia Afectiva, Abundancia Emocional Abundancia Material, Abundancia Espiritual, Abundancia Mental, cada una de ellas, con “los elementos que pudiésemos considerar necesarios, suficientes e incluso “extras” para el desarrollo pleno de nuestro potencial”.

En la mayoría de los casos tanto la pobreza así como la abundancia económica son pasajeras. La abundancia es el estado físico y mental de una persona, donde se cuenta con los recursos más que necesarios para sobrevivir, ser feliz, cumplir los sueños y vivir de la manera que se quiere.