OTRO ASESINATO IMPUNE

OTRO ASESINATO IMPUNE

Por

Mario Góngora Hernández

El presente artículo va dirigido tanto al Gobernador Javier corral,  así como al fiscal  general del Estado, César Augusto Peniche Espejel. Puedo iniciar diciendo que el área de Periciales de la Fiscalía no ha cambiado nada desde los años cuando era gobernador Francisco Barrio Terrazas.

Después de dos meses y medio, el asesinato de Araly Quiñones con múltiples pistas abrumadoras para detener e interrogar, así como para consignar al presunto asesino, la Fiscalía no ha informado nada. ¿Quién compró a los medios formales de comunicación  para cambiar la causa de la muerte al Covid 19? Araly fue golpeada y asfixiada, pero los medios no cubrieron su muerte como lo que fue y casi todas las notas en las redes sociales han sido o borradas o restringidas.

“Organizaciones de defensa de los derechos de la mujer alzan la voz en redes sociales para exigir a las autoridades el esclarecimiento de los hechos en los que lamentablemente Araly perdió la vida en manos de al menos una persona al ser agredida físicamente en el interior de su departamento ubicado en la ciudad de Chihuahua, la muerte de esta joven mujer a quién conocí personalmente, es uno más que se adhiere a la larga lista en el estado de Chihuahua y que hoy asciende a 15 mujeres asesinadas durante el primer trimestre del año en curso, según estadísticas dadas por el sistema nacional de seguridad pública; las autoridades investigadoras aún no han dado detalles sobre los avances en el esclarecimiento de tan artero acto, por lo que existe la suposición de que siguen indagando pero sin tener la intención de reportar los resultados”

Muchas mujeres en Chihuahua han sido degolladas, estranguladas, quemadas vivas y desmembradas, los cadáveres de algunas han sido utilizados por el crimen organizado para enviar mensajes a sus rivales, sin embargo, estos elementos antes que ser agravantes del feminicidio, para las autoridades sirven para descartarlo, afirma María Salguero Bañuelos, activista e investigadora del tema,

Afirma La Parada Digital: “La joven es recordada como “una chica muy responsable y trabajadora, llena de proyectos, le gustaba bailar y cantar mientras hacía su trabajo, y siempre tenía una mirada limpia y alegre, era empática y compasiva, jamás hizo daño ni hablo mal de nadie, amaba la naturaleza y cuidaba de su medio ambiente, tendía a ser protectora de quienes estaban cerca de ella, era justa y clara, tenía sueños y planes, mismos que le arrebataron grotescamente, nadie nos la va a regresar pero el que le interrumpió sus sueños debe dejar de ser una pesadilla para la sociedad”, señalan en las redes donde exigen justicia.

“Feminicidio es privar de la vida a una mujer porque es mujer”. No todos los homicidios de mujeres son feminicidios, pues para que proceda la calificación de este delito deben tenerse varias circunstancias, entre ellas que la víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo, cosa que no ha sido reportada por la fiscalía.

La lucha contra el asesinato de mujeres no es una batalla de ganadores y perdedores. En realidad se trata de un combate contra la intolerancia, la violencia y la injusticia. Es un combate que no solo afecta a las mujeres, sino que los hombres también pueden y deben participar. La lucha contra el feminicidio no debería limitarse a campañas de concienciación ciudadana o expresiones de condena cuando una mujer es asesinada. “Para erradicar las ideas y los sentimientos que conducen al feminicidio hay que educar a los más pequeños con criterios de plena igualdad entre hombres y mujeres”.