SI TE SIENTES CÓMODO…

Por
Mario Góngora
Si uno se siente cómodo, no está aprendiendo. El aprendizaje nos lleva al crecimiento, y el crecimiento es avanzar y evolucionar. La única forma de realmente aprender y crecer es salirnos de nuestra zona de confort, intentando y fracasando cuantas veces sea necesario.

Sí, el fracaso nos lleva al éxito. Entre más fracasos, más grandes éxitos tendremos. Sin embargo, la mayoría de las personas se dan por vencidas antes de poder empezar a ver y sentir el éxito verdadero. Por eso son la mayoría, y por lo mismo muchos se sienten fracasados cuando realmente no lo son. Ven, equivocadamente, que no lograr las cosas es el resultado de su ineptitud, y que su bajo rendimiento se debe a su falta de talento natural.

La falta de habilidades no significa falta de talento. La habilidad en un comportamiento modificado, y toma tiempo hacerlo. Entre más sencillo el concepto lo más fácil será modificar el comportamiento, y entre más complicado y confuso, será mayor el tiempo para lograrlo.

Aprender y crecer es lo importante. Nos lleva al auto descubrimiento, a la mejora personal y enriquece la vida de los que nos rodean. Nos mantiene jóvenes al recordarnos de cuando no teníamos respuestas para los más simples conceptos.

Cuando nos mantenemos en nuestra zona de confort, nuestro mundo se reduce cada vez más, encogiendo gradualmente nuestros paradigmas. Esto le pasa a la mayoría de la gente. Llegamos a un punto donde trabajamos, vivimos y básicamente solo existimos. Luego crecemos en edad, nos deprimimos; y cuestionamos nuestro propósito en la vida y nos preguntamos si ya llegamos al final del camino. Algunos culpan sus trabajos, a su jefe, a su cónyuge, a sus hijos y hasta a sus amigos. Luego hacen un inventario de todas las oportunidades que nunca fueron aprovechadas para poder lograr sus objetivos. Sienten lástima de sí mismos y culpan al mundo de sus desdichas, cuando en realidad, solo se pueden culpar a sí mismos.

Al final del camino, descubren que ellos fueron el problema. Tomaron ciertas decisiones porque decidieron apostarle al lado más seguro y cómodo, así que finalmente llegan a la conclusión que es su culpa y de nadie más. La gente común siempre tiene excusas. La gente excepcional, actúa. Y para actuar, se requiere salirse de la zona de confort. Al principio son pequeños pasos, emprender algo pequeño primero y luego agigantar las acciones.

Nadie debe esperar a que llegue el mañana. Hoy es el día para actuar, haciendo cosas que no hacemos normalmente. Probablemente algo impulsivo, permitiéndose tener más confianza y más autoestima, dejando a un lado el miedo a lo desconocido.