LO QUE SIGNIFICA SER RICO

Por
Mario Góngora H.

El testimonio de un bolero decía: “A muchos les sorprenderá saber que el hombre más rico del mundo vive a unas cuantas cuadras de aquí. Ese hombre soy yo. No soy mas que un bolero, pero soy verdaderamente rico. Voy a mi trabajo temprano, trabajo hasta el medio día, luego como aquí mismo para seguir trabajando hasta que anochece. Me preguntarán que si me canso, y pues sí, sí es cansado, pero me gusta lo que hago y me deja muy satisfecho. Disfruto la mayor de las bendiciones que es el tener una buena salud. Cuánta gente con dinero lo daría todo por tener mi estómago y mi tranquilidad. Cada día procuro que lo que recibo por mi trabajo esté bien ganado”.

“Tengo una esposa que es maravillosa, dijo el bolero, seguramente si me quiere, pues llevamos muchos años casados. Además, tengo una hija y un hijo ya adulto que ya se gana la vida por si mismo. ¿Qué si soy rico? ¿Quién puede ser mas rico que yo?”

“Por las noches me siento en un viejo sillón, procuro leer un buen libro y luego me voy a la cama y no despierto hasta el día siguiente….ya lo creo que soy rico, aunque no tenga mucho dinero. Al decir que soy rico no me he referido a ninguna riqueza puramente material”

“Quiero segur viviendo de modo de no arrepentirme de haber vivido, y que cuando llegue la hora de partir de este mundo, solo haya acumulado algo; solo lo suficiente para que mi familia no tenga que ser objeto de caridad. Esa es mi idea de ser rico”.

Si alguno goza la vida más que yo es digno de ser envidiado por sus riquezas; solamente así será mas rico que yo”, concluyo el bolero.

Sobre todo en estos tiempos, es perfectamente factible vivir con comodidades pero sin extravagancias. En realidad, la extravagancia no es una comodidad.

Aunque en nuestra sociedad se dice que el éxito consiste en tener dinero, por donde quiera vemos ricos que no valen nada. Que no tienen salud, ni tranquilidad, ni nadie que los ame ni respete y no encuentran placer ni en los libros, ni en las artes, ni mucho menos en sí mismos. Son personas que se ven cansadas y atribuladas, que cuando se llega el momento de retirarse, tienen miedo de hacerlo, pues lo único que saben hacer es dinero con el cual lo único que pueden comprar son los placeres vulgares.

El verdadero rico es el que disfruta de paz interior, de salud, de amistades sinceras. Que tiene tiempo para leer, pensar y soñar. Es el que encuentra formas de ser de alguna utilidad al prójimo.

Lo mejor en este mundo no se puede obtener solamente con dinero, como lo es la vida, la salud, la voluntad, el carácter, la conciencia, la personalidad ni demás virtudes.

El verdadero rico hace brotar de sí mismo sus talentos, sus sentimientos nobles, su ternura, su amor, sus habilidades y su fortaleza; y es poder dejar todo este ejemplo, de herencia.