(Un ejemplo de funcionarios corruptos por definición)
Por Mario Góngora H.
Definición de Corrupción:
Corrupción es la acción o inacción de una o varias personas reales que manipulando los medios de un sistema, en beneficio propio y/o ajeno, tergiversan los fines del mismo en perjuicio del conjunto de ciudadanos para, por y a través de los cuales el sistema fue ideado para servir y beneficiar.
Definición de Corrupto (actor del hecho):
Es la persona real que por volición propia y/o ajena y con intención cognoscitiva premeditada, maneja uno o varios medios de un sistema público y/o privado para beneficiarse para sí y/o para otros de los resultados que este manejo tendencioso produce, en contra del universo de individuos para los cuales el sistema fue ideado para servir y beneficiar.
No solo el dinero corrompe, sino también el poder, y este es el caso al que nos referiremos en esta ocasión cuya representatividad está en dos personajes que encajan perfectamente en ambas definiciones: Por parte del Municipio de Chihuahua, tenemos al subdirector del Teatro de la Ciudad, así como el recién llegado al sector, el delegado de Relaciones Exteriores en la ciudad. Y qué no decir del director de Vialidad y Tránsito, que acaba de ser cambiado. Todo esto en la Calle Morelos del Centro.
Datos duros:
1.En el anexo al periódico oficial del sábado 5 de octubre de 2013, en el artículo 51, se establece muy claramente: “Se considerarán calles peatonales las siguientes: Inciso “a”: Calle Morelos en el tramo de la calle 4ª a la Av. Independencia y de la Av. Independencia a la calle 3ª”. O sea, los medios digitales manipulados por los funcionarios en cuestión no convencen a nadie. Como el IMPLAN es amigable con los planes de remodelación de la calle, su director es acusado por los corruptos, de ser “socio de los bares”. Mayor pifia nunca habíase escuchado. Esto es totalmente falso. No son los bares, ni nadie es dueño de la calle, salvo claro, el subdirector y el delegado, así como las personas que ellas decidan.
2. Existen las leyes de Vialidad y Tránsito que específicamente marcan en su capítulo II, del estacionamiento en la vía pública, en el artículo 38 la prohibición “…en zonas de carga y descarga, así como en “zonas o vías públicas donde exista un señalamiento expreso para tal efecto” (zonas con letreros, así como las zonas pintadas en amarillo).
Si Vialidad hiciera su trabajo, que no lo hace, los malos y corruptos ciudadanos entrarían a la horma. Fuimos visitados para “resolver las violaciones a vialidad” por dos comandantes. Prometieron poner boletas, luego quitar placas, luego traer la grúa, cosa que jamás hicieron. Sus teléfonos nunca contestaron.
Y esta es la clara y cierta situación de cómo se manejan la prepotencia, el abuso y la impunidad por parte de algunos funcionarios públicos tanto federales y municipales en complicidad con Tránsito que no quieren pagar estacionamiento, que no quieren caminar mucho y que requieren de un lugar reservado solo para ellos en la vía pública, sin poner atención al derecho superior de los vecinos.
