FAMA

Por
Mario Góngora H.

Nos llega un momento en la vida en que llegamos a la conclusión que es mejor conocer a los hombres que ser reconocidos por ellos.

La verdadera satisfacción de las personas en realidad no viene de la notoriedad, sino de mantenerse modestos y sencillos. Con frecuencia la fama nos puede pesar como plomo.

Algunos podrán buscar la fama por el dinero que ésta puede producir, pero luego de conseguirla, o esta fama se pierde en un instante o se convierte una forma inevitable de ansiedad haciéndonos perder la libertad.

Es difícil ser famosos sin publicidad, y esta se entromete en la vida privada del individuo. Es como una droga que forma adicción. Una vez de probar la fama, el individuo sufre como un drogadicto cuando se la quitan.

En las noticias, generalmente tienen preponderancia las notas y comentarios de ejecuciones, delitos y deportes. De la persona tranquila, modesta y trabajadora nadie se acuerda. Sin embargo, es preferible estar al final de la lista y que nuestras acciones descubran que nos corresponde un lugar en la primera fila, que estar enfrente y luego que alguien tenga que advertirnos que ése no es nuestro lugar.

Es de sentido común que sean las generaciones venideras las que nos juzguen y nos pongan en el lugar que nos ganamos o nos merecemos. La riqueza, el poder y la fama no hacen grande al hombre. Lo único que nos puede engrandecer es nuestro carácter, nuestra alegría por la vida, el trato a nuestros semejantes, así como la humildad y cómo nos compartimos con los demás.

Un artista sudará, vivirá con penurias e inclusive se privará de muchos placeres mientras hace su aprendizaje, pero es raro que se le de crédito por esto. Si llega a pintar o escribir bien, se dice simplemente que tiene “un don natural”

La fama no es siquiera una prueba del éxito individual. El éxito y la notoriedad son dos cosas diferentes. Muchos delincuentes obtienen notoriedad a cambio de causar gran dolor con su oferta de droga y muerte.

La verdadera fama en realidad, no es más que la alabanza después de la muerte. Es como los seguros de vida, hay que morirse para cobrarlos.

Fama se define como “hecho o circunstancia de ser reconocidas las cualidades de una persona o cosa por mucha gente”; y cualidades son las características que distinguen y definen a las personas.

La idea positiva o negativa que la gente tiene sobre sobre nosotros, nos la hemos creado nosotros mismos.