Pör
Mario Góngora H.
La fe mueve montañas y el dinero elige presidentes. La fe nos da resignación y felicidad, el dinero mal manejado, poder, zozobra y desdicha.
El que cree que el dinero lo puede hacer todo, es porque no lo tiene. Y cuando por fin lo consigue, siempre le resulta que no es suficiente.
Los humanos comúnmente exageramos el valor de lo que no tenemos, pero el que es pobre debe serlo solamente si es un holgazán. No es pecado buscar ganar más dinero, sino al contrario, es una virtud ganarlo honradamente.
Es de todos conocido que dinero, además de ser un beneficio para la humanidad, también puede ser la fuente de muchos problemas. Los males actuales de la sociedad están directamente relacionados con esta ambición desmedida por el dinero.
Muchos de los que se dedican afanosamente a ganar dinero no pueden explicar claramente para qué lo quieren. Unos lo ganan solo por ganarlo y “vivir bien”, otros lo guardan para tener más que otros. Y otros más “para morir ricos”.
Actualmente en el mundo protesta o se “indigna” porque la riqueza está acaparada por solo unos cuantos poderosos. Pero podemos asegurar que sean quienes sean los que ahora la poseen, o los que se las expropien, tendrán que ser los inteligentes, los industriosos, los que incrementen paulatinamente el nivel de vida de sus trabajadores. Si la riqueza se reparte equitativamente, esto será solo una vez. Ya no habrá a quien mas quitársela para repartirla.
En la actualidad, dentro de los que tomarán nuevamente el poder en México, todos son multimillonarios gracias al sistema político actual. Por eso invirtieron grandes sumas para recuperar la mina de oro que es el país. Más pronto que tarde, descubrirán que el dinero solamente es bueno si nos sirve para acumular una vida decente para los demás. “No existe peor pobreza que la riqueza que no se sabe utilizar”.
